13 de abril de 2017

Mirarse en el espejo, mirarse a los ojos

Retrato realizado por Mónica Ferrarese

Era un domingo lluvioso, el domingo lluvioso del 9 de abril, y Federico festejaba sus 31 años, de los cuales llegué a conocer casi 25.
La reunión fue muy tranquila con su familia y amigos. Al otro día él emprendía su viaje de vuelta hacia La Cumbrecita, Córdoba, donde vive actualmente.

Cada vez que viene a Buenos Aires para su cumpleaños, nos juntamos en la casa de sus abuelos: Chechi y Beto, algo que se volvió costumbre en los últimos años. Típica casa antigua en el corazón de La Paternal, con ambientes grandes, patios y un gran parque en el fondo.

Y si hablamos del corazón de La Paternal, no podemos dejar de pensar en el club de futbol Argentino Junior. Beto es un gran fanático y socio vitalicio de "El Bicho de La Paternal". Argentinos Jr. actualmente está jugando en la segunda categoría, tiene un lindo equipo y viene bastante bien... pero Beto no da lugar a ningún tipo de críticas y me dejó una mirada fulminante justo antes de irse a dormir. No le gustó nada mi comentario sobre lo fea que es la camiseta actual, llena de publicidad.

Minutos después y luego de haber estado toda la noche observándonos, Chechi, con su sonrisa tan característica, se paró para despedirse.
Todos esperábamos alguna humorada de su parte, como nos tiene acostumbrados, sin embargo nos lanzó la frase:
"Chicos, mírense al espejo y mírense a los ojos"
Inmediatamente, un silencio se apoderó del living comedor donde estamos reunidos y Chechi comenzó con su anécdota:

- - o - -

Cuando era chica, mi papá me dijo algo que no me lo olvidé jamás.
Para él, lo más grave que podía hacer alguien era mentir. 
Ese día, yo había mentido, él se había enterado y yo sentía que era el fin del mundo.
Cuando llegó a casa, me llamó "Chelo", como cuando se enojaba conmigo. Sólo podían ser malas noticias.
Me llevó al baño, me paró frente al espejo y me dijo:
"A quién ves en el espejo"
Mi cara estaba completamente dominada por el pánico:

"Soy yo, pero es que tengo un poco de miedo por lo que hice"
Entonces me dijo:
"Si no reconocés a la persona en el espejo, quiere decir que algo está mal. Nunca nadie te va a conocer mejor que vos misma"


Cada tanto mírense al espejo, mírense a los ojos y vean si reconocen a la persona que ven. Así sabrán si están siendo sinceros con ustedes mismos...

- - o - -

Chechi se fue, algunos nos miramos con una mezcla de desconcierto y epifanía, seguimos hablando de cosas sin sentido y, unas horas mas tarde, nos fuimos a nuestras casas.

No me animé a preguntar para confirmarlo, pero de seguro fuimos varios los que llegamos a casa y fuimos directo al espejo a ver con quién nos encontrábamos...

Chechi y Beto

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